PLAN DE BIENESTAR TOTAL
SALMO 91
HABITAR BAJO EL ABRIGO DEL ALTÍSIMO ES VIVIR EN LA CONFIANZA DE QUE, SIN IMPORTAR LO QUE ENFRENTE EL MUNDO, ESTAMOS EN LAS MANOS DE UN DIOS QUE PROTEGE, SOSTIENE Y SALVA.
NTV Declaro lo siguiente acerca del SEÑOR: Solo él es
mi refugio, mi lugar seguro; él es mi Dios y en él confío. Te rescatará de toda
trampa y te protegerá de enfermedades mortales. Con sus plumas te cubrirá y con
sus alas te dará refugio. Sus fieles promesas son tu armadura y tu protección.
No tengas miedo de los terrores de la noche ni de la flecha que se lanza en el
día. No temas a la enfermedad que acecha en la oscuridad, ni a la catástrofe
que estalla al mediodía. Aunque caigan mil a tu lado, aunque mueran diez mil a
tu alrededor, esos males no te tocarán. Simplemente abre tus ojos y mira cómo
los perversos reciben su merecido. Si haces al SEÑOR tu refugio y al Altísimo
tu resguardo, ningún mal te conquistará; ninguna plaga se acercará a tu hogar.
Pues él ordenará a sus ángeles que te protejan por donde vayas. Te sostendrán
con sus manos para que ni siquiera te lastimes el pie con una piedra.
NVI Él es nuestro refugio, el Dios que nos da fuerzas,
¡el Dios en quien confiamos! Sólo él puede librarnos de los peligros ocultos y
de enfermedades mortales; solo bajo su protección podemos vivir tranquilos,
pues nunca deja de cuidarnos. Ni de día ni de noche tendremos que preocuparnos
de estar en peligro de muerte. Ni en las sombras de la noche, ni a plena luz
del día, nos caerá desgracia alguna. Tal vez a nuestra izquierda veamos caer
miles de muertos; tal vez a nuestra derecha veamos caer diez mil más, pero a
nosotros nada nos pasará. Con nuestros propios ojos veremos cómo los malvados
reciben su merecido. El Dios altísimo es nuestro refugio y protección. Por eso
ningún desastre vendrá sobre nuestros hogares. Dios mismo les dirá a sus
ángeles que nos cuiden por todas partes. Los ángeles nos llevarán en brazos
para que no tropecemos con nada
TLA Yo le digo al SEÑOR: «Tú eres mi refugio, mi
fortaleza, el Dios en quien confío». Solo él puede librarte de las trampas del
cazador y de mortíferas plagas, pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas
hallarás refugio. Su verdad será tu escudo y tu baluarte. No temerás el terror
de la noche ni la flecha que vuela de día ni la plaga que acecha en las sombras
ni la peste que destruye a mediodía. Podrán caer a tu lado mil y diez mil a tu
derecha, pero a ti no te afectará. No tendrás más que abrir bien los ojos para
ver a los impíos recibir su merecido. Ya que has puesto al SEÑOR por tu refugio,
al Altísimo por tu protección, ningún mal habrá de sobrevenirte, ningún
desastre llegará a tu hogar. Porque él ordenará que sus ángeles te protejan en
todos tus caminos. Con sus propias manos te sostendrán para que no tropieces
con piedra alguna.
REFUGIO Y
SEGURIDAD: DIOS ES DESCRITO COMO UN ESCUDO, FORTALEZA Y REFUGIO SEGURO (V. 2,
4).
PROTECCIÓN
TOTAL: PROMETE LIBRAR DE PELIGROS OCULTOS ("LAZO DEL CAZADOR") Y
ENFERMEDADES ("PESTE DESTRUCTORA").
PROMESA DE
INMUNIDAD: AUNQUE HAYA PELIGRO ALREDEDOR ("MIL CAERÁN A TU LADO"), LA
PROMESA ES QUE EL CREYENTE NO SERÁ ALCANZADO (V. 7)
PROTECCIÓN ANGÉLICA: SE MENCIONA QUE DIOS ORDENA A SUS ÁNGELES CUIDAR AL CREYENTE EN SUS CAMINOS
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