Milagros de Jesucristo
Según Ray Konig, en su libro « Jesús, el hacedor de milagros», Jesús
realizó milagros en al menos 50 ocasiones. Sanó a ciegos, sordos,
discapacitados y mudos, caminó sobre el agua y resucitó a los muertos. Los
cuatro Evangelios contienen, con diferencia, el registro más detallado de
cualquier hacedor de milagros que el mundo antiguo pueda ofrecer. El hacedor de milagros por excelencia Jesús es
el hacedor de milagros más venerado de la historia. Calmó tormentas, caminó
sobre el agua y sanó a personas de enfermedades, discapacidades y la muerte.
Sus 50 milagros en orden cronológico.
Jesús también fue objeto de milagros, entre ellos su nacimiento,
bautismo, transfiguración, resurrección y ascensión al cielo.
Estos milagros se enumeran a continuación en un orden cronológico
propuesto, comenzando con los que él realizó, seguidos de aquellos de los que
fue beneficiario.
1. Transformación del agua en vino (Juan 2:1-11)
2. Realizando señales en Jerusalén (Juan 2:13-25)
3. La curación del hijo del funcionario real (Juan 4:46-54)
4. Capturar una gran cantidad de peces (Lucas 5:3-10)
5. Curación de un hombre poseído por un demonio en Cafarnaúm (Marcos
1:21-28, Lucas 4:33-37)
6. La curación de la suegra de Simón Pedro (Mateo 8:14-15, Marcos
1:29-31, Lucas 4:38-39)
7. Curar a los enfermos durante la tarde (Mateo 8:16, Marcos 1:32,
Lucas 4:40)
8. La curación de un leproso (Mateo 8:1-4; Marcos 1:40-45; Lucas
5:12-15)
9. La curación de un paralítico (Mateo 9:1-8, Marcos 2:1-12, Lucas
5:18-26)
10. La curación de un hombre que había estado lisiado 38 años, en el estanque de Betesda (Juan
5:1-18)
11. Curación de una mano paralizada (Mateo 12:9-14, Marcos 3:1-6,
Lucas 6:6-10)
12. Sanando a la gente entre la multitud que lo seguía en Galilea
(Mateo 12:14-21, Marcos 3:6-12)
13. Sanó a muchas personas antes de predicar en Galilea (Lucas
6:17-19)
14. La curación del siervo de un centurión (Mateo 8:5-13, Lucas
7:1-10)
15. La crianza del hijo de una viuda en Naín (Lucas 7:11-17)
16. Sanación de personas durante una visita de los discípulos de Juan
el Bautista (Lucas 7:18-35)
17. Curación de un hombre ciego y mudo poseído por un demonio (Mateo
12:22-37)
18. Calmar el mar embravecido (Mateo 8:23-27, Marcos 4:35-41, Lucas
8:22-25)
19. La curación del hombre GAda poseído por un demonio (Mateo 8:28-32,
Marcos 5:1-13, Lucas 8:26-33)
20. Curación de una mujer con hemorragia interna (Mateo 9:20-22,
Marcos 5:25-34, Lucas 8:43-48)
21. La resurrección de la hija de Jairo (Mateo 9:18-19, 23-25; Marcos
5:22-24, 35-43; Lucas 8:41-42, 49-56)
22. La curación de dos ciegos (Mateo 9:27-31)
23. Curación de un hombre mudo poseído por un demonio (Mateo 9:32-33)
24. Jesús sana a algunas personas después de ser rechazado en Nazaret
(Mateo 13:53-58, Marcos 6:1-6)
25. Concede a sus apóstoles la capacidad de realizar milagros (Mateo
10:1-8, Marcos 6:7-13, Lucas 9:1-6).
26. Sanación de muchos en Betsaida (Mateo 14:13-14 y Lucas 9:10-11)
27. Alimentar a 5000 hombres y sus familias (Mateo 14:16-21, Marcos
6:35-44, Lucas 9:12-17, Juan 6:5-14)
28. Jesús camina sobre el agua (Mateo 14:22-33, Marcos 6:45-52, Juan
6:16-21)
29. Sanación de muchos en Genesaret (Mateo 14:34-36; Marcos 6:53-56)
30. La curación de la hija de una mujer cananea poseída por un demonio
(Mateo 15:21-28, Marcos 7:24-30)
31. Curación de un hombre sordo con impedimento del habla (Marcos
7:31-37)
32. Sanación de muchos en la Decápolis o sus alrededores (Mateo
15:29-31)
33. Alimentar a los 4000 hombres y sus familias (Mateo 15:29-39,
Marcos 8:1-10)
34. La curación de un ciego en Betsaida (Marcos 8:22-26)
35. Curación de un niño poseído por un demonio (Mateo 17:14-20, Marcos
9:17-29, Lucas 9:37-43)
36. Pescar con una moneda en la boca (Mateo 17:24-27)
37. La curación de un hombre ciego de nacimiento en Jerusalén (Juan
9:1-41)
38. Jesús concede nuevamente poderes milagrosos a sus apóstoles (Lucas
10:1-17).
39. Curación de un hombre mudo poseído por un demonio (Lucas 11:14-28)
40. La curación de una mujer con una discapacidad de 18 años (Lucas
13:10-13)
41. Curación de un hombre con hidropesía (Lucas 14:1-6)
42. La resurrección de Lázaro (Juan 11:1-44)
43. Curación de 10 hombres que padecían lepra (Lucas 17:11-19)
44. La curación de Bartimeo de su ceguera (Mateo 20:29-34, Marcos
10:46-52, Lucas 18:35-43)
45. La curación de los ciegos y cojos en el Templo (Mateo 21:12-17)
46. La higuera seca que no daba fruto (Mateo 21:18-22; Marcos
11:12-14, 20-25)
47. Reconstrucción de una oreja cortada (Lucas 22:45-54)
48. Jesús se aparece a sus apóstoles después de la resurrección (Juan
20:19-21)
49. Jesús se aparece a Tomás después de la resurrección (Juan
20:24-28)
50. La pesca de los 153 peces (Juan 21:4-11)
Milagros en los que Jesús fue
el receptor:
1. Nacido de una virgen (Mateo 1:18-25, Lucas 1:26-38)
2. Bautismo (Mateo 3:13-17, Marcos 1:9-11, Lucas 3:21-22)
3. La Transfiguración (Mateo 1:18-25, Lucas 1:26-38)
4. La resurrección de Jesucristo (1 Corintios 15, Mateo 28, Marcos 16,
Lucas 24, Juan 20)
5. La ascensión de Jesucristo (Hechos 1:1-11)
¿Usted sabía
que Jesús visitó 12 casas?
Durante Sus días entre nosotros, Jesús nunca
rechazó a nadie. Él comió con los pecadores, sanó a los enfermos, habló con los
despreciados, amó a los rechazados, hizo milagros los sábados y sobre todo, nos
enseñó a amar al prójimo. En el Nuevo Testamento, Él nos dejó el ejemplo de Su
Amor, al visitar 12 casas, vea a continuación cuales fueron Sus actitudes:
1 – La boda en Caná de Galilea (Juan 2:1-12) La
familia de Jesús fue invitada a una fiesta de bodas, junto con Sus discípulos.
Sin embargo, durante la fiesta, el vino se acabó, es decir, la fiesta también
se terminaría. Pero Jesús realizó
Su primer milagro al determinar que las aguas se
transformaran en el mejor vino que ya había sido probado. El vino representa la
alegría, siendo así, Jesús restauró la alegría de aquella casa. “Este principio de señales hizo Jesús en Caná
de Galilea, y manifestó Su gloria, y Sus discípulos creyeron en Él.” (Juan
2:11) ¿En su casa está faltando alegría?
Sepa que Jesús quiere transformar todo el dolor y sufrimiento en la más pura
felicidad.
2 – La casa de Pedro (Lucas 4:38-39) Jesús llevó la cura Al salir de la sinagoga, Jesús visitó la casa
de Pedro, donde encontró enferma a la suegra del discípulo. Inmediatamente,
Jesús reprendió la enfermedad y ministró la cura. La mujer fue sanada y comenzó
a servir al Señor Jesús. “E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y
la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía.” (Lucas 4:39)
3 – La casa en Cafarnaúm (Lucas 5:17-26) Jesús
llevó la restauración Al llegar a la
casa que Le servía de posada entre los viajes, una multitud se acercó a Jesús,
en búsqueda de varios milagros. Pero un hombre paralítico Le llamó la atención
al haber sido introducido a la casa por el tejado por sus amigos. Admirado por
esa fe. Jesús perdonó sus pecados y restauró su salud. “Pues para que sepáis
que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo
al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.”
(Lucas 5:24) Jesús quiere restaurar la salud de su vida y de su familia,
invítelo a entrar a su casa hoy mismo.
4 – La casa de Leví (Lucas 5:29-32) Jesús llevó
arrepentimiento Jesús fue invitado a
comer a la casa de Leví, un publicano cobrador de impuestos. Pero los fariseos
enseguida comenzaron a discriminar a Leví por su pasado y le cuestionaron a
Jesús y a Sus discípulos por comer con él. Sin embargo, el Señor les advirtió
diciendo: “No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al
arrepentimiento.” (Lucas 5:32) Jesús llevó el arrepentimiento y el perdón a
aquella casa, permita que Él entre a la suya y también perdone a todos por el
pasado pecaminoso de cada uno.
5 – La casa de Simón (Lucas 7:36-46) Jesús llevó
unción y perdón En Israel, había una costumbre de que cada vez que alguien
llegara a alguna casa, el anfitrión ofrecía agua para lavar los pies y las
manos del visitante. Cuando Jesús llegó a la casa de Simón, él no le ofreció
tal hospitalidad, pero he aquí que hubo una sorpresa para todos, cuando una
mujer entró, lavó los pies del Señor Jesús con sus lágrimas, los secó con su
propio cabello y los ungió con ungüento. Jesús vio el amor de aquella mujer y
le dijo delante de todos: “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son
perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama.”
(Lucas 7:47) Invite a Jesús a entrar a su casa, derrame sus lágrimas a Sus pies
y reciba el perdón y la unción.
6 – La casa de Jairo (Lucas 8:41-56) Jesús llevó
vida Jairo estaba desesperado por la enfermedad de su hija e invitó a Jesús a
que fuera hasta a su casa, pero, lo peor sucedió en el camino: su hija murió.
Sin embargo, Jesús viendo la fe de aquel hombre, aun así fue hasta su casa y
realizó el milagro: “Mas Él, tomándola
de la mano, clamó diciendo: “Muchacha, levántate. ntonces su espíritu volvió, e inmediatamente
se levantó; y Él mandó que se le diese de comer.” (Lucas 9:54-55) Jesús puede
resucitar lo que para usted ya está muerto. Llámelo para que entre a su casa y
para que ¡traiga la vida de nuevo!
7 – La casa de Marta y de María (Lucas 10:38-42) Jesús
llevó la Palabra En una de las casas que Jesús más frecuentó, Él nos dejó una
gran lección al reprender a Marta, que se preocupaba demasiado por los quehaceres
de la casa, mientras María se concentró en oír Su mensaje.
“Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha
escogido la buena parte, la cual no le será quitada.” (Lucas 10:42) Deje las
preocupaciones de lado, pídale a Jesús que entre en su casa y oiga lo que el
Espíritu quiere decirle.
8 – La casa de Zaqueo (Lucas 19:1-10) Jesús llevó
Salvación Jesús, al darse cuenta del esfuerzo de Zaqueo para verlo, se ofreció
a visitar la casa de aquel publicano. Zaqueo se sintió privilegiado, reconoció
sus pecados y decidió cambiar de vida, disculpándose con las personas que había
defraudado.
Viendo su arrepentimiento, Jesús le dijo: “Hoy ha
venido la Salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.”
(Lucas 19:9) ¡Sepa que Jesús también quiere entrar en su casa y salvarle!
9 – La casa en el Cenáculo (Lucas 22:10-14) Jesús llevó comunión De acuerdo con algunos
estudiosos, esta casa pertenecía al evangelista Marcos, fue allí donde los
discípulos fueron bien recibidos y pidieron que se separe el mejor espacio de
la casa con el fin de preparar la Cena del Señor. “…Cuánto he deseado comer con
vosotros esta pascua…” (Lucas 22:15
Cuando usted prepara lo mejor para el Señor Jesús,
su vida y familia se llenan de la comunión en la presencia de Dios.
10 – La casa de Caifás (Mateo 26:57) Jesús fue
llevado para ser juzgado Fue la única vez que Jesús fue llevado a una casa
involuntariamente. En la casa de Caifás, el sumo sacerdote, Él fue juzgado, con
el fin de condenarlo a la muerte. “Y los principales sacerdotes y los ancianos
y todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a
la muerte…” (Mateo 26:59) A menudo en nuestra propia casa levantamos la voz
para juzgar a nuestros familiares y a personas que están a nuestro alrededor,
sin darnos cuenta que Jesús también está allí con nosotros. Reflexione y
observe si sus palabras han sido de juicio para con su prójimo.
11- La casa en Emaús (Lucas 24:13-35) Jesús llevó
la visión espiritual Después de Su resurrección, Jesús se les apareció a los
discípulos, pero ellos no Lo reconocieron. Sin embargo, al ser invitado a
entrar a la casa y a pasar la noche, Jesús partió el pan y les dio, en aquel
momento, los ojos de aquellos dos discípulos se abrieron y pudieron ver que
Jesús siempre estuvo entre ellos.“Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha
aparecido a Simón.” (Lucas 24:34) Jesús quiere abrir la visión espiritual de su
familia para que todos vean que Él vive entre nosotros.
12 – La casa de los discípulos (Juan 20:19-23 y
26:29) Jesús derramó el Espíritu Santo Después de la muerte y de la
resurrección de Jesús, los discípulos tenían miedo de los judíos. Pero el Señor
se les apareció en la casa donde estaban reunidos y los calmó: “… sopló, y les
dijo: Recibid el Espíritu Santo.” (Juan 20:22)
Sepa que en aquellos días en los cuales usted está
solo, con miedo, con las puertas cerradas, el Señor Jesús está con usted y
envía Su Espíritu para calmar su corazón. Sea cual fuere su necesidad, el Señor
Jesús continúa golpeando la puerta para entrar y transformar su vida y su
hogar. Solo debe invitarlo en este momento, a través de una simple oración. “He
aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye Mi voz y abre la puerta,
entraré a él, y cenaré con él, y él Conmigo.” (Apocalipsis 3:20)
Comentarios
Publicar un comentario