ANHELO O PROMESA
SI
PUDIERA ELEGIR ENTRE QUE DIOS CONCEDA O CUMPLA, QUE ELIGE?
"Conceder
los anhelos del corazón" implica que Dios transforma NUESTROS ANHELOS para
que se ajusten a su Palabra.
"Alcanzar
la promesa" implica que Dios nos trasforma para cumplir una PALABRA
específica, pacto o propósito que Él mismo declaró SOBRE NUESTRA VIDA, FAMILIA
O NACIÓN.
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Naturaleza |
Enfoque |
Base Bíblica |
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CONCEDER Transformación interna |
Dios alinea los anhelos personales con su voluntad. No es obtener
caprichos, o algo que valla contra su moral y ética. |
Salmo 37:4 «Deléitate en el
SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón» A la semanita el profeta el concedió un
hijo era un anhelo. |
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CUMPLIR Cumplimiento externo / profético |
Dios se mantiene fiel su decreto, bendición o palabra que Él pronunció. Como: provisión, guía, salvación o incluso la victoria. |
Salmo 119:49-50 Acuérdate de la
palabra dada a tu siervo, En la cual me has hecho esperar. Ella es mi
consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado. |
Origen del anhelo – origen de la Promesa ESTO DETERMINA HASTA EL MOTIVO
POR EL CUAL SE CONGREGA
1-
Los anhelos del corazón nacen en nuestro interior
Y son moldeados y reorientados por Dios. ESCUDRIÑA
2- La promesa
nace del carácter y la palabra de Dios; es Él quien se compromete. JURA POR SI
MISMO
El propósito de cada uno:
1-
Dios te conceda los anhelos alineados a su
voluntad, que es buena, perfecta y agradable. SERVICIO SUNAMITA
2- Alcanzar
la promesa requiere: constancia, permanencia y perseverancia. LLEGAR A LA META
TRANSFORMADO
Salmo 37, escrito por el
rey David, sobre la justicia de Dios y el cumplimiento de Sus promesas. Muestra
las luchas que enfrentamos los justos en este mundo y nos anima a "confiar
en el Señor y hacer el bien" para
alcanzar la promesa: Dios "te dará las peticiones de tu corazón".
1 -Deleitarse es gozo, satisfacción y contentamiento, es buscar Su presencia (Salmo 27:4), meditamos en
Su Palabra día y noche (Josué 1:8 y Salmo 1:2), y alineamos nuestra voluntad con la
Suya (Romanos 12:2). Esto implica
el corazón, la mente y el alma. (Mateo 22:37). Esto genera un cambio radical en nuestros anhelos.
Ya no deseamos cosas egoístas y de pecado (Gálatas 5:17-21). Anhelamos frutos del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia,
benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Cuando queremos lo mismo que
Dios desea, nuestras peticiones son
escuchadas (Mateo 6:33 y Juan 14:14).
La promesa del Salmo 37:4 no implica
que Dios sea un genio cósmico que concede cualquier capricho o petición
egoísta.
La promesa apunta a una
transformación de nuestro corazón a medida que nos acercamos a Él.
La respuesta de Dios a nuestro deleite en Él es doble. Primero: Él forma y moldea nuestros corazones para alinear nuestra
voluntad con la Suya. A través de la obra del Espíritu Santo, somos limpiados
de egoísmo, orgullo y deseos impuros. A medida que nos acercamos a Él, nuestros
deseos comenzarán a reflejar Sus deseos para nosotros, reflejando Su bondad y
justicia. Segundo, Dios concederá los anhelos que concuerden con Su voluntad
y gloria (Romanos 11:36). El NO nos
concederá todo, sino lo de Su propósito para nuestras vidas (Romanos 8:28).
Él no siempre responde a nuestras
expectativas personales, otras no se
producen de inmediato.
Sus caminos son más altos que nuestros caminos (Isaías 55:8-9), y Sus
tiempos están más allá de nuestra comprensión. Incluso puede utilizar los retrasos o las
redirecciones para refinar nuestros anhelos y fortalecer nuestra fe en Él.
Mientras esperamos que Dios responda a nuestras oraciones, podemos confiar en
que Su tiempo es siempre perfecto (Isaías 40:31).
EL TRANSFORMA LO QUE ANHELAMOS. DIOS NO CONCEDERA NADA QUE VAYA CONTRA EL
PROPOSITO.
NUESTROS ANHELOS SON PARA DARLE LA GLORIA A ÉL.
SIEMPRE LA GLORIA ES PARA EL.
ANHELOS Y/O PROMESA SERÁ ACORDE A SU VOLUNTAD.
PRUEBE A PEDIR ALGO A DIOS Y COMIENCE A ORAR, VERA
COMO DIOS VA ALINEADO SUS ANHELOS A SU VOLUNTAD.

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