26 ANHELO O PROMESA

 

ANHELO O PROMESA   

SI PUDIERA ELEGIR ENTRE QUE DIOS CONCEDA O CUMPLA, QUE ELIGE?

"Conceder los anhelos del corazón" implica que Dios transforma NUESTROS ANHELOS para que se ajusten a su Palabra.

"Alcanzar la promesa" implica que Dios nos trasforma para cumplir una PALABRA específica, pacto o propósito que Él mismo declaró SOBRE NUESTRA VIDA, FAMILIA O NACIÓN.




Naturaleza

Enfoque

Base Bíblica

CONCEDER

Transformación interna

Dios alinea los anhelos personales con su voluntad. No es obtener caprichos, o algo que valla contra su moral y ética.

Salmo 37:4 «Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón»

A la semanita el profeta el concedió un hijo era un anhelo.

CUMPLIR

Cumplimiento externo / profético

Dios se mantiene fiel su decreto, bendición o palabra que Él pronunció.

Como: provisión, guía, salvación o incluso la victoria.

Salmo 119:49-50  Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, En la cual me has hecho esperar. Ella es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado.

 

Origen del anhelo – origen de la Promesa ESTO DETERMINA HASTA EL MOTIVO POR EL CUAL SE CONGREGA

1-    Los anhelos del corazón nacen en nuestro interior Y son moldeados y reorientados por Dios. ESCUDRIÑA

2-    La promesa nace del carácter y la palabra de Dios; es Él quien se compromete. JURA POR SI MISMO

 

El propósito de cada uno:

1-    Dios te conceda los anhelos alineados a su voluntad, que es buena, perfecta y agradable. SERVICIO SUNAMITA

2-    Alcanzar la promesa requiere: constancia, permanencia y perseverancia. LLEGAR A LA META TRANSFORMADO

 

Salmo 37, escrito por el rey David, sobre la justicia de Dios y el cumplimiento de Sus promesas. Muestra las luchas que enfrentamos los justos en este mundo y nos anima a "confiar en el Señor y hacer el bien"  para alcanzar la promesa: Dios "te dará las peticiones de tu corazón".


1 -Deleitarse es gozo, satisfacción y contentamiento, es buscar Su presencia (Salmo 27:4), meditamos en Su Palabra día y noche (Josué 1:8 y Salmo 1:2), y alineamos nuestra voluntad con la Suya (Romanos 12:2). Esto implica el corazón, la mente y el alma. (Mateo 22:37).  Esto genera un cambio radical en nuestros anhelos. Ya no deseamos cosas egoístas y de pecado (Gálatas 5:17-21). Anhelamos frutos del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Cuando queremos lo mismo que Dios desea,  nuestras peticiones son escuchadas (Mateo 6:33 y Juan 14:14).


La promesa del Salmo 37:4 no implica que Dios sea un genio cósmico que concede cualquier capricho o petición egoísta. 

La promesa apunta a una transformación de nuestro corazón a medida que nos acercamos a Él.


La respuesta de Dios a nuestro deleite en Él es doble. Primero: Él forma y moldea nuestros corazones para alinear nuestra voluntad con la Suya. A través de la obra del Espíritu Santo, somos limpiados de egoísmo, orgullo y deseos impuros. A medida que nos acercamos a Él, nuestros deseos comenzarán a reflejar Sus deseos para nosotros, reflejando Su bondad y justicia.  Segundo, Dios concederá los anhelos que concuerden con Su voluntad y gloria (Romanos 11:36). El NO nos concederá todo, sino lo de Su propósito para nuestras vidas (Romanos 8:28).


Él no siempre responde a nuestras expectativas personales, otras  no se producen de inmediato.

Sus caminos son más altos que nuestros caminos (Isaías 55:8-9), y Sus tiempos están más allá de nuestra comprensión.  Incluso puede utilizar los retrasos o las redirecciones para refinar nuestros anhelos y fortalecer nuestra fe en Él. Mientras esperamos que Dios responda a nuestras oraciones, podemos confiar en que Su tiempo es siempre perfecto (Isaías 40:31).

 

EL TRANSFORMA LO QUE ANHELAMOS.  DIOS NO CONCEDERA NADA QUE VAYA CONTRA EL PROPOSITO.

NUESTROS ANHELOS SON PARA DARLE LA GLORIA A ÉL. SIEMPRE LA GLORIA ES PARA EL.

ANHELOS Y/O PROMESA SERÁ ACORDE A SU VOLUNTAD.  

PRUEBE A PEDIR ALGO A DIOS Y COMIENCE A ORAR, VERA COMO DIOS VA ALINEADO SUS ANHELOS A SU VOLUNTAD.

Comentarios