Carta de presentación

 Palabra Carta de presentación Domingo 1SET24

𝙇𝘼𝙎 𝙃𝙀𝙍𝙄𝘿𝘼𝙎 𝙁Í𝙎𝙄𝘾𝘼𝙎 𝙊 𝙀𝙎𝙋𝙄𝙍𝙄𝙏𝙐𝘼𝙇𝙀𝙎 𝙎𝙀 𝘾𝙊𝙈𝙋𝙊𝙍𝙏𝘼𝙉 𝘿𝙀 𝙇𝘼 𝙈𝙄𝙎𝙈𝘼 𝙈𝘼𝙉𝙀𝙍𝘼 𝙔 𝙎𝙐𝙎 𝘾𝙄𝘾𝘼𝙏𝙍𝙄𝘾𝙀𝙎 𝙏𝘼𝙈𝘽𝙄É𝙉
𝙐𝙉𝘼 𝘾𝙄𝘾𝘼𝙏𝙍𝙄𝙕 𝙃𝘼𝘽𝙇𝘼 𝙏𝘼𝙉𝙏𝙊 𝘾𝙊𝙈𝙊 𝙐𝙉𝘼 𝙃𝙀𝙍𝙄𝘿𝘼
Jesús se quedó con las cicatrices, porque tienen un propósito: Manos y pies perforados. Sus llagas, latigazos, cargar la cruz. Punta de lanza en el costado. Heridas internas del alma. Corona de espinos en la frente.
Cuando Jesús resucitó, mantuvo las cicatrices de la Cruz. Estas no disminuyeron Su Gloria, con ellas se presentó.
CARTA DE PRESENTACIÓN Juan 20:20 Y como hubo dicho esto, le mostró las manos y el costado. Y los discípulos se gozaron viendo al Señor.
ANTÍDOTO CONTRA LA INCREDULIDAD Juan 20:20-28 Luego dijo a Tomás: Acerca aquí tu dedo, y mira mis manos; extiende aquí tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Respondió Tomás y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!.”
Sus cicatrices son evidencia de un amor tan grande que Él se hizo carne y pagó el precio que no pudimos pagar.
Fueron Sus cicatrices las que restauraron nuestras mentes, nuestros corazones y nuestras almas.
Y es a través de nuestras cicatrices es que nos parecemos más a nuestro Señor.
Para entender que nuestras cicatrices son bellas tenemos que evaluarlas a la luz de la Cruz.
Cuando atravesamos por situaciones de dolor, quedan cicatrices y nuestro cirujano plástico Jesucristo, en vez de quitarlas, Él las deja para recordatorio, son nuestra carta de presentación.
Nuestras cicatrices son evidencia de Su Gloria y es lo que vimos aquí… nada es más bello que parecernos a Jesús. Nada da más gloria a Él que nuestras cicatrices.
Sus cicatrices tuvieron propósito y las nuestras también, son marcas que van dejando nuestro proceso.
Las cicatrices son buenas, recuerdan las batallas y guerras libradas, hay una que sobresale y es para que recuerdes tu victoria en Él.
Al ver cada cicatriz recordarás que, si Dios lo hizo una vez, lo hará otra vez, ninguna es para vergüenza sino marcas de triunfo.
Sus cicatrices nos recuerden que tenemos un sacerdote que puede compadecerse con nuestras flaquezas, animándonos a seguir adelante hasta el final. Hebreos 4:15
Y es a través de nuestras cicatrices que nos parecemos más a nuestro Señor.
Él fue marcado para siempre para evidenciar un amor eterno.
TU MAYOR CICATRIZ ES UNA CARTA DE PRESENTACIÓN
PUEDES HOY MOSTRARLA PARA LOS INCRÉDULOS?
Pastora Ana Carril

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