DIC 25 PREGÚNTELE ¿Cómo estás? ¿Qué tal? LAS RESPUESTAS SON VARIADAS
A veces consideramos
la Biblia como un conjunto de reglas (esto sí, esto no) y perdemos el
verdadero sentido de la Palabra: es manual de vida.
En el caos y el
ajetreo de la vida, recurrir a la
Palabra de Dios es buscar guía,
sabiduría, consuelo, corrección, ect.
ELLA TIENE
LO QUE SE NECESITA. TODA LA BIBLIA HABLA DE JESÚS
No somos ni buenos,
ni perfectos, estamos expuestos a equivocarnos, a no saber cómo resolver
situaciones diarias de la vida, no por eso nos vamos ser derrotados.
Cuando
aprendo a través de lo que Cristo ha hecho, eso moldea mi propia historia.
Para una SALIDA y DIRECCIÓN,
recurro al Maestro: la pregunta es qué
haría El?
EN EL CAOS DE LA
VIDA DIARIA el Espíritu Santo nos recuerda el Salmo 46.
Salmo 46:1-3:
«Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en los momentos
difíciles. Por tanto, no temeremos aunque la tierra ceda, aunque los montes se
trasladen al corazón del mar, aunque sus aguas bramen y se estremezcan, aunque
los montes tiemblen ante su oleaje.
Incluso en un mundo
en caos, DIOS no solo está presente; es nuestra ayuda, es nuestro refugio. Puedo
acudir a él POR la ayuda necesaria. Pregunta: ¿Dónde me refugio o en qué?
Salmos 46:4:
“Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa morada del
Altísimo”. Recuerde que las ciudades
terrenales pueden ser destruidas, pero esta ciudad celestial tiene el poder de
la protección de Dios.
Pregunta: ¿Dónde
pongo mi esperanza? ¿Tengo paz? La paz que sobrepasa todo entendimiento.
El Salmo 46:5-9:
«Dios está en medio de ella; no será conmovida; Dios la ayudará al amanecer.
Braman las naciones, se tambalean los reinos; él da su voz, la tierra se
derrite. El Señor de los ejércitos está con nosotros; el Dios de Jacob es
nuestra fortaleza. Vengan, ved las obras del Señor, cómo ha traído desolaciones
sobre la tierra. Hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra;
quiebra el arco y destroza la lanza; quema los carros con fuego».
Era común en aquellos días que las ciudades se
atacaran entre sí, hoy vemos ataques entre las personas, se enfurecen unas
contra otras.
DILE NO
DESENVAINES TU ESPADA, GUARDALA.
SI
DESVAINAS VAS A HERIR
Juan
18:10-11 10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió
al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se
llamaba Malco. 11 Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la
copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?
RETENGA ESTA IMAGEN:
Dios es nuestra fortaleza, tan fuerte y verdadera.
Pregunta:
¿qué se supone que debo hacer?
Salmo 46:10-11
dice: “Estad quietos, y sabed que yo soy
Dios. Seré exaltado entre las naciones, seré exaltado en la tierra”.
El Señor de los
ejércitos está con nosotros; el Dios de Jacob es nuestra fortaleza. Él gobierna
sobre las aguas y las montañas. Él gobierna sobre reinos y naciones. También
cumple sus promesas a su pueblo de estar con ellos, de ser su fortaleza y lugar
de seguridad.
Dios es mi refugio; él es mi fortaleza; él es mi
fuente de ayuda.
El salmista repite 2
veces: «El Señor de los ejércitos está con nosotros». En un mundo de caos, que
estas palabras sean el estribillo constante de nuestros corazones.
SALMO 46 (45) Dios
nos brinda protección Poema compuesto por la familia de Coré. Instrucciones
para el director del coro: para cantarlo en un funeral.
46 Nuestro Dios es
como un castillo que nos brinda protección. Dios siempre nos ayuda
cuando estamos en
problemas. 2-3 Aunque tiemble la tierra y se hundan las montañas
hasta el fondo del
mar; aunque se levanten grandes olas y sacudan los cerros con violencia,
¡no tendremos miedo!
4 Un río alegra a
los que viven en la ciudad de Dios; sus arroyos llenan de alegría
el templo del Dios
altísimo. 5 La ciudad de Dios jamás caerá porque Dios habita en ella;
Dios mismo vendrá en
su ayuda al comenzar el día.
6 Cuando Dios deja
oír su voz, se asustan las naciones, se tambalean los reinos
y se estremece la
tierra.
7 Con nosotros está el
Dios del universo; él es Dios de nuestro pueblo, ¡él es nuestro refugio!
8 ¡Vengan, vengan a
ver las grandes maravillas que Dios ha hecho en toda la tierra!
9 Hasta en los
lugares más lejanos les puso fin a las guerras; destrozó arcos y lanzas,
y echó al fuego los
escudos. 10 Y dijo: «¡Todas las naciones del mundo
reconocen mi
grandeza! ¡Reconózcanme como su Dios y
ya no se peleen!»
NO
DESENVAINES
Juan
18:10-11 10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió
al siervo
11 Con nosotros está
el Dios del universo; él es Dios de nuestro pueblo, ¡él es nuestro refugio!
Nuestro baluarte es el Dios de Jacob: su ayuda es personal y
eterna.
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