Para la mayoría "escuchar" y "obedecer" son dos cosas completamente distintas. Le puedes decirle a alguien que haga algo y puede decir: "Te escuché". Pero eso no garantiza que lo vaya a hacer.
En nuestra cultura,
escuchar es un acto pasivo. Entra por un oído y puede salir por el otro. Pero
cuando escuchamos la PALABRA con esta pasividad, nos perdemos uno de los
códigos más importantes de todo el Reino: escuchar para obedecer.
En el idioma hebreo
bíblico, no hay una palabra "obedecer", es la misma que se usa para
"escuchar": Shemá ¿Qué
significa esto? Que de Dios, oír y hacer son un evento
indivisible. Son la misma cosa. Nos habla para que obedezcamos.
Bajo este concepto si decimos
"yo escuché a Dios o Dios me habló", pero la conducta no cambió...
entonces, literalmente, no escuchamos.
El Shemá no es percibir sonido. Es
prestar atención, integrar y ejecutar.
Deuteronomio 6:4 comienza con esta
palabra: "¡Shemá, Israel! Escucha, Israel Adonay nuestro Dios, Adonay uno
es." Dios no les estaba pidiendo que hicieran silencio para oír un sonido.
Les estaba entregando un mandato de acción: "Presten atención, reconozcan
mi autoridad y vivan de acuerdo a ella."
EL ERROR DE NUESTRA
GENERACIÓN: Hoy vivimos en la era de la información. QUERESMOS PRIMERO SABER
Nunca antes una
generación había "escuchado" tantos sermones.
Nunca habíamos tenido
tanto acceso a libros, prédicas y videos sobre Dios.
Oímos decir "¡Qué tremenda palabra escuché hoy!"
Que gran predicador yo lo sigo en redes. Pero sus vidas siguen igual. Sus
matrimonios siguen igual. Sus finanzas y su carácter siguen igual. ¿Por qué?
Porque estamos escuchando con mentalidad pasiva no con
mentalidad de hacer: acumulando información, pero no
estamos haciendo.
Jesús en la parábola
de los dos cimientos: Mateo 7 Dijo que el hombre prudente es aquel que
"oye estas palabras y las hace". Y el hombre insensato es el que "oye
estas palabras y no las hace". Escucharon
lo mismo. La diferencia es quién hizo Shemá.
RESULTADOS la cantidad
de Biblia que memorizada no nos cambia, no se trata de acumular revelación. Se trata
de hacer parte nuestra la Palabra.
A veces le decimos Dios
que hable "algo nuevo". Pero el Reino responde con una pregunta: ¿Ya
hiciste Shemá con lo último que dije?
Dios rara vez dará una
instrucción nueva, si todavía no has caminado la última que te dio. ¡Ánimo! Dejemos de buscar solo "escuchar"
cosas nuevas.
ISAIAS 60:1 LEVANATE Y
RESPLANDECE Levántate hoy, y empieza a caminar lo que ya sabes que tienes que
hacer.
¿Qué instrucción de
Dios has estado "escuchando"? hoy debes empezar a actuar.
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